¿Me viene bien hacer ejercicio si tengo dolor de espalda?
El dolor de espalda es una de las molestias más frecuentes en la población adulta y una de las principales causas de baja laboral. Ante este problema, muchas personas se preguntan si hacer ejercicio con dolor de espalda es recomendable o si, por el contrario, puede empeorar la situación. La respuesta, en la mayoría de los casos, es clara: sí, el ejercicio puede venirte muy bien, siempre que se realice de forma adecuada y bajo la supervisión de un profesional.
¿Por qué el ejercicio suele ayudar con el dolor de espalda?
Lejos de lo que se piensa, el reposo prolongado suele empeorar el dolor lumbar o dorsal. El movimiento controlado es una de las mejores herramientas para cuidar la espalda.
Mejora la movilidad y reduce la rigidez
El ejercicio ayuda a mantener las articulaciones activas y evita que la columna se vuelva rígida. Una espalda que se mueve correctamente suele doler menos y responde mejor a las cargas del día a día.
Fortalece los músculos que protegen la columna
Trabajar el core (abdominales, glúteos y musculatura lumbar) es clave. Estos músculos actúan como un “corsé natural” que estabiliza la columna y reduce la sobrecarga en vértebras y discos.
Activa la circulación y reduce la inflamación
El movimiento favorece la circulación sanguínea, lo que mejora la llegada de nutrientes a los tejidos y ayuda a disminuir la inflamación asociada al dolor.
Previene recaídas y episodios repetitivos
Uno de los mayores beneficios del ejercicio es la prevención. Las personas activas tienen menos episodios de dolor de espalda y menor intensidad cuando aparece.

¿Qué tipo de ejercicio es más recomendable?
No todos los ejercicios son adecuados cuando hay dolor de espalda. La clave está en la personalización.
Ejercicios más recomendados
- Ejercicios de movilidad suave
- Fortalecimiento progresivo
- Trabajo de estabilidad y control postural
- Actividades de bajo impacto como caminar o nadar
Ejercicios que deben evitarse al inicio
- Movimientos bruscos o sin control
- Cargas excesivas
- Ejercicios mal ejecutados
La importancia de hacerlo con un profesional
Aunque el ejercicio es beneficioso, no todos los dolores de espalda son iguales. Contar con un fisioterapeuta o profesional del ejercicio terapéutico garantiza que el programa esté adaptado a tu caso, evitando riesgos y acelerando la recuperación.
Conclusión
Hacer ejercicio con dolor de espalda no solo es seguro en la mayoría de los casos, sino que es una de las mejores decisiones para mejorar, recuperarte y prevenir futuras molestias. La clave está en hacerlo bien, con el tipo de ejercicio adecuado y bajo supervisión profesional.
